
Dos jóvenes primerizos en este tipo de noches se dejaron guiar por sus nuevos amigos y descubirir aquel famoso evento cacereño.


Los señores JL y DS contaban con la presencia de sus fieles amigos sevillanos (Manolo Supertram y Pakoke´s team) pero fallaron, lo que no se imaginaban es que un fantástico grupo de amigos los acogieran, para disfrutar con ellos esos dos días.

Ya que mi compadre Danié es tan tieso que deja las entradas a medias tendré que terminarla yo, que como soy un tio formal no salió el jueves así que no os puedo contar gran cosa, salí el viernes y, típico de mí no bebí y me comporte como un caballero sin caballo.

El sábado nos levantamos con el ánimo cambiado y con ganas de más WOMAD, de más gente a saco en la Plaza, botellas, hielos y vasos cubriendo el suelo, y de fondo música (da igual que música). Todo ello perfumado con el inconfundible olor de la tía María.
El día no estaba especialmente acorde a nuestro plan pero aún así había que salir, porque los monjes de la Iglesia Pacoquiana tenían que predicar su doctrina, gorro de preso in cabeza.
Uno que no bebe y otro que si, tras echarle un ojo a todos y cada uno de los puestecitos de Cánovas, acabaron con una garrafa de agua de 5 litros (by: Casa de Lola) llena de tinto con coca-cola zero (of course).

Aquí no podemos pasar por alto a doña Marina Lambrusco, pedazo de anfitriona que nos permitió refugiarnos de la lluvia, y Danié con el corazón en un puño porque jugaba el Valladolid de su alma.

Oh!! otra vez salió la bestia!! y los compadres volvieron a la carga...

Y de paso haciendo algunos amigos...

Y aunque no parezca que fue gran cosa, estuvo de arte y aún quedan un par de cosas curiosas que uno no puede contar pero que cuando a Danié le de la Real Gana los contará y mientras os dejo con un obsequio de la casa Made in WOMAD.